Viejos: ¿Por qué lloráis cuando termina el año? ¿Lloráis porque seguís equivocándoos o lloráis porque seguís sufriendo los efectos de vuestros errores? Justo hoy decidisteis, dadivosos, regalar un abrazo a aquel que nunca abrazáis. Decidme, lloráis por cumplir? ¿Por qué no lloráis los otros días? ¿Por qué os imagináis felicidades en otros lugares, en otras personas, en otras circunstancias? ¿Lloráis porque no aceptáis vuestra miserable vida? ¡Tontos! Erráis a propósito, erráis con conciencia y luego lloráis, lloráis porque no pudisteis escoger bien o porque vuestros caprichos os cegaron, porque bebiste la sangre de otros que ya no os quieren y ahora lloráis soñando que otros, en otro lugar, os podrían querer. ¡Justo hoy necesitáis amor! ¡Justo hoy! Cuando los otros días fuisteis usureros con vuestro cariño, cuando olvidasteis construir los caminos, cuando quemasteis todos los puentes.
Pero todavía tenéis lágrimas; todavía el corazón no se ha cansado de sentir, ni de soñar. Seríamos todos más felices con un poco menos de imaginación, se entiende, pero seguís sufriendo por los mundos en vuestras cabezas, por castillos de arena.
Yo sigo mitificando, googleando modos de suicidio sin dolor, siempre recordando, re-recordando, moldeando mi fantasía del día que será la misma del siguiente día. De vez en cuando masturbándome, de vez en cuando imaginando caricias en el pelo y en la espalda. Deprimiéndome cuando veo que mi carrera no va a ninguna parte y que mi vida es una eterna sala de espera. Paralizada, desconectada de cuerpo y cabeza. Mutilada emocionalmente, desmotivada, sin pintar ni diseñar nada. Sin hacer grandes murales. Tocando las mismas canciones en la telecaster y leyendo sólo para encontrarme en esas líneas y gritar triunfante "¡Eureka!". Eureka que no estoy tan sola, eureka que otros pueden sentir mucho mejor, mil veces mejor, lo que yo estoy sintiendo ahora.
No quiero perder tanto tiempo probándome zapatillas a ver cuál me queda; a ver cuál abriga mis pies mejor. No sé si quiero un minotauro salvaje en mi vida. Sé que no quiero un hijo. Sólo quiero sentir, sentir in-ten-sa-men-te y estar en la realidad.
Mostrando las entradas con la etiqueta Babaza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Babaza. Mostrar todas las entradas
1/01/2012
12/22/2011
Siempre he preferido quemarlo todo a dejarlo desaparecer, sencillamente. Dentro de tantos pasadizos, cuartos y ventanas en las que uno da tumbos por la vida, podría gritar con seguridad (y con desilusión) que todo lo que está afuera es mentira. No es un pensamiento reconfortante porque adentro sólo hay destrucción, defunción, podredumbre. Soy simple, sólo por el hecho de que permito que me juzgue una moral en la que no creo y justifico mi violación de esa moral con mi humanidad. No existen justificaciones para nada. A veces, no existen ni siquiera motivos. Escupo por escupir y para escupir. Gruño para gruñir y por gruñir. Me enamoro porque se me da la gana y así mismo me desenamoro. Soy cobarde, además, porque quiero violentar las cosas sin romperlas, porque quiero entrar a una habitación por morbo pero como una voyeur. Soy cobarde porque no tengo las palabras, porque nunca las supe, porque estos son símbolos que representan una emoción inabarcable y porque busco una palabra que no existe todavía. Soy ingenua, porque ha menguado mi odio, porque olvido las injurias demasiado pronto, porque queda una semilla de inocencia. Tengo cuidado, a pesar de todo, de no confundir el odio con la inteligencia. El odio, como todo, puede ser también vulgar y descaradamente solemne. La semilla, entre sus dientes, es triturada despiadadamente. Afuera todo es mentira. Y sin embargo quiero dislocarlo todo para que sea mi mentira. Es lo que hacen todos. Esto también es otra justificación, pero es una inevitable.
Mentira el tren, mentira el árbol, mentira la iglesia que queda pasando la calle. Pájaro fanfarrón, gaviota charlatana. Pero ustedes al menos están en el tiempo presente; sin la tortura de la imaginación. ¡Qué libres!
Y yo, que empecé este blog con la intención de decirme sólo la verdad a mí (porque tengo un romance con otra yo, más pequeña), digo que afuera todo es mentira y adentro todo es podredumbre.
Mentira el tren, mentira el árbol, mentira la iglesia que queda pasando la calle. Pájaro fanfarrón, gaviota charlatana. Pero ustedes al menos están en el tiempo presente; sin la tortura de la imaginación. ¡Qué libres!
Y yo, que empecé este blog con la intención de decirme sólo la verdad a mí (porque tengo un romance con otra yo, más pequeña), digo que afuera todo es mentira y adentro todo es podredumbre.
Etiquetas:
Babaza,
Pero siempre tendremos París
12/10/2011
¿Cómo empiezo a explicarme el funeral en mi cabeza? ¿Empiezo contando las flores marchitas, los puñados de tierra, el olor a podredumbre? Estoy estancada en un sinsentido, en un absurdo. Quiero lo que no puedo tener y lo demás me es indiferente y, aún así, dejo de querer lo que quiero cuando la costumbre y el tedio distorsionan mis sentimientos. ¿Tengo sentimientos? ¿No son todos, acaso, caprichos infelices, teatralidad, pantomimas para pretender sentir algo? En el fondo quiero que me duela, que me sacuda, pero con el paso del tiempo empiezo a dudar que yo tenga un fondo. La polea es sólo decoración, retórica, cursilería. Lo que quisiera sería estrellarme contra alguien, tener la vida en la palma de la mano, poder ver la realidad como realidad sin que la música del funeral de mi cabeza me secuestre y me aleje de ella. Supongo que, secretamente, todavía espero que alguien me salve y pongo mis esperanzas en cualquier letra, en cualquier nombre...
9/30/2011
Amistad
La extraña sensación de que aquellos que creías que eran tus amigos pasaban el tiempo contigo sólo porque sus "verdaderos amigos" aun no llegaban a sus vidas.
-----------------------------
He descubierto que yo puedo hacer amigos solamente en la total desesperación o en la hilaridad. De otro modo me es imposible.
-----------------------------
-----------------------------
He descubierto que yo puedo hacer amigos solamente en la total desesperación o en la hilaridad. De otro modo me es imposible.
-----------------------------
9/10/2011
La edad
El peor síntoma de la vejez es que uno ya no recuerda nada. Me aterra esa soledad desprovista de datos y memorias; de rostros fugaces o de palabras que se dijeron y quedaron en algún lugar del tiempo sin que nadie las arrastre a este presente.
El peor síntoma de la vejez es perder la vital curiosidad por la gente y las cosas. Que se malogre la capacidad de hacer preguntas y de querer escuchar la respuesta, que a los días los vele el desinterés inescapable.
Si la vida es búsqueda, la vejez es el olvido.
Leo sinónimos de "perder". Entre éstos aparece la palabra "desvanecer". Eso es la vejez.
El peor síntoma de la vejez es perder la vital curiosidad por la gente y las cosas. Que se malogre la capacidad de hacer preguntas y de querer escuchar la respuesta, que a los días los vele el desinterés inescapable.
Si la vida es búsqueda, la vejez es el olvido.
Leo sinónimos de "perder". Entre éstos aparece la palabra "desvanecer". Eso es la vejez.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
